Enfermedades en roedores

Las enfermedades en roedores pueden pasar desapercibidas. Los conejos, cobayas y chinchillas, son mascotas cada vez más comunes. En principio, puede parecer que sean resistentes y no necesitan muchos cuidados; hay que tener en cuenta que la vida en cautividad puede pasarles factura y producirles enfermedades que en la vida en libertad no les ocurrirían. Además, al ser especies presa, no demuestran fácilmente que estén enfermos, porque serían más fácilmente depredados. En este artículo vamos a explicar cuáles son los signos de enfermedades en roedores y cuándo acudir a tu veterinario especialista.

  Signos principales

El signo principal y más preocupante es que dejen de comer. Son animales que, al ser herbívoros estrictos, pasan gran parte del tiempo comiendo y defecando. Así, en el momento en el que dejan de comer, toda la verdura que ingieren empieza a fermentar y produce gran cantidad de gas en el aparato digestivo. Esto les produce mucho dolor, y sobre crecimiento de bacterias que generan toxinas, lo que en muchos casos lleva a un desenlace fatal. Cuando pasen más de 6 horas sin comer debemos acudir a un veterinario especialista en animales exóticos de urgencia.

Un indicador de que está empezando a dejar de comer es que las heces empiezan a ser más pequeñas; también puede pasar que sean menos numerosas. Si esto empieza a ocurrir, es el momento de acudir a vuestro veterinario de confianza. Sería una urgencia si hay ausencia total de producción de heces.

Otros signos

Otro signo de que algo no va bien, es que veáis los cecotrofos en la jaula o pegados en sus pelos. Son un pequeño racimo mucoso semejante a heces; en realidad, es el producto de una primera digestión y que ingieren según los producen,; recuerda que nunca los debemos ver. Si no se los comen es porque tienen dolor, están enfermos o estresados. No consumirlos puede acarrear alteraciones en la digestión, con fermentaciones que producen grandes cantidades de gas.

Cualquiera de estos tres signos puede ser debido a problemas dentales; es algo muy habitual en estas especies debido a que el crecimiento de sus dientes es continuo. Si no hacen un buen desgaste, pueden producir sobre crecimientos en la muelas; se pueden generar picos que se clavan en sus carrillos y lengua o deformidades en los incisivos. Esto les produce mala oclusión de la boca y dolor. La única manera de detectar estos “picos” en las muelas es mediante un minucioso examen de la boca por parte de un veterinario especialista. Es fundamental que en su dieta incluyamos un porcentaje de heno del 70-80 % y mantenerlo siempre a su disposición.

 

residencia exóticos roedores

 

Estas señales de enfermedades en roedores son sutiles, por eso es importante que las controlemos bien. Aparte de estas, existen otros indicios de enfermedad en estas especies, más evidentes como son diarreas, aparición de sangre en heces o en orina, cojeras, alopecias, caspa o costras, estornudos o mocos, abdomen duro o dilatado, legañas, …

 

Cualquier proceso que cause estrés en estas especies, puede desencadenar que dejen de comer, y ya hemos visto la importancia de este síntoma y la necesidad de detectarlo de forma temprana. Siempre, ante cualquier duda, acude a tu veterinario especialista.