:Entre las enfermedades endocrinas en el gato más comunes en la clínica veterinaria diaria, están:

  • diabetes mellitus
  • hipertiroidismo.

DIABESTE MELLITUS

La diabetes en el gato es un proceso multifactorial, en el que se combinan factores genéticos y ambientales. Entre otros, algunos de los factores que pueden predisponer a la diabetes son:

  • obesidad
  • enfermedades inflamatorias
  • enfermedades infecciosas
  • enfermedad neoplásica
  • trastornos hormonales.

Los síntomas que el dueño observará en un gato con diabetes son:

  • poliuria (el gato hace mas pipi de la cuenta)
  • polidipsia (el gato bebe más de lo normal)
  • polifagia (el gato tiene un apetito insaciable)
  • otros signos que se observan aunque más a largo plazo, pueden ser variaciones de peso, tanto obesidad como delgadez, debilidad, infecciones crónicas o cataratas.

Esta enfermedad consiste en un aumento de glucosa en sangre e incluso en orina, debido a un mal funcionamiento de las células β del páncreas, o a una resistencia a la insulina.

De cara al tratamiento, podemos encontrarnos diversos escenarios; hay gatos que con un manejo dietético y fármacos orales, consiguen controlar la glucosa, e incluso podemos hacer que remita la enfermedad. Sin embargo, hay gatos que necesitan un aporte de insulina durante un periodo de tiempo indeterminado, antes de la remisión, y gatos que son dependientes de insulina durante toda su vida.

En cualquiera de los casos anteriores, estamos frente a un animal que necesita una atención muy estrecha por parte tanto del veterinario como del propietario, ya que las variaciones significativas en la glucosa tener efectos muy graves en el animal, e incluso provocar la muerte.

Cuando tenemos un gato diabético, que no responde al tratamiento con insulina, siempre tendremos que buscar algún tipo de enfermedad que esté provocando esta resistencia, como pueden ser el Cushing, Acromegalia o Hipertiroidismo.

  • HIPERTIROIDISMO

El hipertiroidismo es la enfermedad endocrina más frecuente en el gato. Se estima que el 10-15% de los gatos geriátricos son hipertiroideos.

El hipertiroidismo es un conjunto de síntomas que aparecen como consecuencia de un exceso de hormonas tiroideas, en el 98% de los casos por un problema localizado en una o ambas glándulas tiroides, localizadas en el cuello.

El hipertiroidismo felino aparece en animales de edad avanzada, de unos 10 años de edad, aunque puede aparecer en gatos más jóvenes. La mayoría de estos animales tienen pérdida de peso, a pesar de tener muy buen apetito. Este aumento de apetito, hace que coman con desesperación, lo que puede llevar al vómito esporádico. Otros síntomas frecuentes son la poliuria, polidipsia e hiperactividad. Con bastante menos frecuencia pueden aparecer otros síntomas como diarrea, debilidad muscular, disminución del apetito y letargia. Otra posible manifestación clínica es el jadeo ante una situación de estrés.

Existen cuatro posibles tratamientos, dependiendo de la edad del gato, si existen o no problemas cardiacos, patologías concurrentes, consideraciones económicas y la disponibilidad de medicina nuclear.

Cuando se trata de animales con edad muy avanzada, o en los que el riesgo anestésico es alto, se suele utilizar tratamiento médico o dietético a largo plazo. Sin embargo, en animales jóvenes y en buen estado de salud, se puede optar por tratamientos más definitivos; entre ellos están la cirugía o el yodo radiactivo, antes de que aparezcan los síntomas relacionados con el hipertiroidismo crónico.