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La leishmaniosis es una enfermedad causada por un parásito (Leishmania infantum); es trasmitido por la picadura de un pequeño mosquito llamado flebotomo. Éste es un insecto hematófago (se alimente de sangre) y que tiene preferencia por hábitats  donde existe materia orgánica en descomposición; son de hábitos nocturnos y su mayor actividad se desarrolla al atardecer. Las épocas del año en las que hay más densidad de flebotomos son el inicio de la primavera, el verano y principio del otoño. En Andalucía hay una alta incidencia de esta enfermedad y alta concentración de flebotomos. Por todo esto resulta especialmente importante prestar atención a su prevención.

Síntomas

Esta enfermedad puede presentarse de dos formas distintas, con distintos síntomas, aunque hay ocasiones en las que se desarrollan síntomas de ambas formas a la vez. Siempre son síntomas inespecíficos que pueden imitar a otras enfermedades:

A)Forma cutánea.- observamos costras, picores, alopecia, piordermas, onicogriposis (crecimiento excesivo de las uñas), heridas que no cicatrizan, y otros problemas cutáneos, que no responden a tratamientos convencionales.

B)Forma visceral.- afecta a diversos órganos, sobre todo hígado y riñón, provocando lesiones y amal funcionamiento de éstos, que en casos avanzados puede llegar a causar la muerte. La pérdida de peso inexplicable también puede ser indicativa de esta enfermedad.

Otros síntomas comunes son cojeras, diarreas, hemorragias leves pero repetitivas, etc.

Para diagnosticarla  no es bastante con la observación de los síntomas clínicos, debemos hacer analíticas de sangre en las que se detectan anticuerpos frente a la leishmanina. Una vez confirmada la enfermedad, realizamos análiticas para comprobar el nivel de afectación del paciente. En caso de estar infestado, existen tratamientos para paliar los efectos de la enfermedad; en un mínimo porcentaje de casos, y dependiendo de la forma en que afecte al perro, puede llegar a curarse completamente. Cuando la enfermedad está controlada, la medicación, una dieta específica y chequeos veterinarios se convierten en indispensables durante el resto de su vida. La eficacia del tratamiento va a depender de la precocidad con la que se detecte la enfermedad. Es por este motivo que recomendamos hacer chequeos preventivo de forma periódica.

Prevención

Pero, como en todos los casos, lo más aconsejable es la prevención de la enfermedad. Para proteger a nuestras mascotas tenemos en el mercado varios producto repelentes del flebotomo en forma de collares o pipetas. En ambos casos deben ser usados correctamente para que sean eficaces.

Además contamos con vacunas específicas que otorgan una elevada protección. Ambos métodos deben ser usados simultáneamente. Los animales diagnosticados de leishmaniosis  deben continuar usando repelentes frente a los flebotomos; de esta forma se evita propagar la enfermedad, aunque no será necesario que se vacunen.

La leishmaniosis es una zoonosis, es decir, una enfermedad que se da en los animales y es transmisible a las personas. Pero hay que recordar que nunca nos contagiará nuestro perro enfermo; está enfermedad transmisible a personas u otros animales únicamente a través de la picadura de un flebotomo. Solamente personas con un sistema inmunitario muy deprimido son las que tienen riesgo a padecer la enfermedad (personas trasplantadas, enfermos de cáncer, etc.).

Vuestro veterinario es quien mejor podrá resolver vuestras dudas sobre qué antiparasitario es más recomendable o cómo vacunar a vuestra mascota.