De un tiempo a esta parte, hay una alarma social en aumento en torno a la toxoplasmosis; sobre todo en cuanto a la toxoplasmosis y el riesgo de contagio de mujeres embarazadas propietarias de gatos. Como respuesta, vamos a intentar aclarar algunos conceptos sobre la tenencia de gatos durante el embarazo.

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad provocada por un parásito llamado Toxoplasma gondii. Se trata de un parásito intracelular obligado, que produce diferentes cuadros clínicos según la cepa. Es una enfermedad muy común, ya que el 30-40% de la población es seropositiva. Su relación con el gato viene dada porque el gato es el único hospedador en el que este parásito puede hacer su ciclo reproductivo, lo que llamamos hospedador definitivo.

El gato ingiere el parásito de presas crudas contaminadas en la caza, y lo libera por las heces en forma de ooquiste unas dos o tres semanas después de haberlo ingerido. Después de este ciclo, los gatos quedan como portadores, y no suelen liberar más ooquistes salvo que presenten algún cuadro de inmunosupresión, como es el caso de gatos con leucemia, inmunodeficiencia o algún tipo de proceso tumoral. Aún en estos casos, la liberación de ooquistes ocurre por un periodo de tiempo muy corto. Los ooquistes necesitan un periodo de entre 24 horas hasta cinco días para ser infectantes. Son muy resistentes tanto a las bajas temperaturas como a los desinfectantes, y pueden permanecer infectantes durante meses o años si están enterrados, como es el caso de las heces de gato.

Tanto en gatos como en humanos, el cuadro clínico se produce por la ingestión tanto de ooquistes como de quistes presentes en alimentos crudos. El parásito se disemina rápidamente y causando un cuadro clínico que la mayor parte de las veces pasa desapercibido. La sintomatología es muy inespecífica; en el gato se pueden apreciar problemas gastrointestinales, respiratorios, de sistema nervioso central, hepatitis, pancreatitis, etc. y en humano cuadros similares a un proceso gripal (fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, etc.), salvo en personas inmunodeprimidas, en el que el cuadro puede ser de mayor gravedad.

¿Cómo se transmite la toxoplasmosis?

Hay muchos modos de contraer el parásito, pero siempre tiene que haber ingestión del mismo. Por eso en este sentido juegan un papel muy importante las medidas higiénicas como veremos más adelante. Las principales formas de contraer toxoplasmosis son:

  • Comiendo carne cruda o que no esté bien cocinada, ya que en la carne puede haber una forma del parásito llamada trofozoito, que durante la digestión, por medio de los jugos gástricos se vuelve infectante.
  • Ingiriendo agua o alimentos contaminados.
  • Por vía transplacentaria. La toxoplasmosis se transmite de la madre al feto por la placenta, por eso las mujeres embarazadas deben extremar las precauciones con esta enfermedad. Según el trimestre de embarazo en el que se contraiga la toxoplasmosis, los daños en el feto van desde el aborto en fases más tempranas, hasta problemas de microcefalia, problemas mentales o coriorretinitis.
  • Ingestión accidental de restos fecales de gatos enfermos; éstos deben estar en fase de liberación de los ooquistes y tras al menos 24 horas de la excreción.
  • Manejo de tierra contaminada en labores de jardinería o agricultura.
  • Durante la lactación.
  • Por transfusiones sanguíneas o trasplantes.

Medidas de higiénicas de prevención

  • Evitar la carne cruda: Para la eliminación del parásito tenemos o bien que cocinar la carne a 60ºC durante diez minutos, o bien congelarla a -20ºC durante al menos 48 horas.
  • Lavarse bien las manos tras la manipulación de carne cruda, o utilizar guantes para este fin.
  • Lavar bien las verduras antes de su consumo.
  • Utilizar guantes en todas las labores que precisen la manipulación de arena: jardinería, agricultura, parques infantiles, areneros de gato, etc.
  • Limpiar las bandejas de los gatos diariamente. Esto es fundamental porque el parásito necesita al menos 24 horas para esporular, por lo que heces con menos de 24 horas no son infectantes. De todos modos, la recomendación general para embarazadas es que sea otra persona la que se encargue de la limpieza de la bandeja.

Los propietarios de gato, ¿tienen mayor riesgo de contraer toxoplasmosis?

A este respecto los estudios no son decisivos, ya que hay estudios contradictorios entre sí. Mediante pruebas serológicas podemos saber si nuestro gato ha estado expuesto alguna vez a toxoplasma; pero es muy complicado saber si está en fase de infección activa o reactivación, y por tanto si está liberando ooquistes.

Otra parte importante es evitar que nuestro gato se infecte, y esto podemos controlarlo:

  • evitando que salgan a cazar
  • evitando que beban de sitios que puedan estar contaminados
  • y alimentándolos con comida comercial.